Imagínese una vieja casa de campo en algún lugar de Inglaterra. El año es 1950. Imagínese una niña que vive allí con una familia poco común. Se llama Flavia de Luce y tiene casi once años... 

Bajo esta premisa empece esta lectura, un viejo regalo que hice a mi esposa que le gustó bastante; entonces un día de esos que estaba buscando que leer me lo tope, la pasta roja salta a plena vista, la portada de una niña vestida de negro, con largas trenzas enfrente de un sillón llamó mi atención. 

Empiezo mi lectura y me topo con un ambiente de algún lugar de Inglaterra como lo marca la sinopsis, ciertamente estoy poco familiarizado con el entorno y la época, pero sigo leyendo; la pequeña Flavia vive con su padre, el cual es viudo; además de sus dos hermanas. 

 Rápido aprendemos que los talentos de Flavia incluyen en primer instancia la química, la lectura y la curiosidad, así como responder rápida y sarcásticamente cuando se requiere, es una niña de pensamiento ágil y que sabe como sacar lo que necesita de la gente y vaya que necesitará todas estas habilidades ya que ha habido un crimen, un asesinato que siembra (literalmente) un cadáver en su patio, por el cual su padre es encerrado. 

Dependerá de Flavia encontrar la verdad y exonerar a su padre, o eso espero, voy a 3/4 partes del libro y eso parece, el principio me costó, pienso que por lo que comenté de que no estoy familiarizado con la época y con ciertos término o personajes a los que se hace mención, pero ya encarrilados se vuelve interesante y amena esta obra, el autor, Alan Bradley, se nota que sabe de que escribe y lo traslada en cada capítulo. 

Flavia de los extraños talentos es una buena lectura para niños o adolescentes y en general para cualquier lector, ahora los dejo porque quiero terminar esta novela que me ha enganchado. 

Hasta la próxima.
Desde Torreón para el mundo por Alejandro García
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