lunes, 2 de noviembre de 2009 a las 10:00 |  
Es un placer para SpiderGámez en Línea!!! presentar a ustedes el cuento de terror: La última noche de la Covacha, el cual fue presentado este sabado en www.lacovacha.net, esperamos y lo disfruten.


Da click aquí para leer la historia


No se como esto llegó tan lejos, solo puedo correr, no debo mirar atrás, se que nos están siguiendo, ya quedamos tan pocos, no puedo creer que en este mi primer día como covacho se de también… la ultima noche de La Covacha

Recuerdo como fue la votación, casi todos los miembros estuvieron de acuerdo en que entrara, me llevaron a el edificio donde están sus instalaciones, cada covacho tenia su propia oficina, no se si era broma de novatos o por la crisis, pero la mía fue un cuarto de escobas acondicionado.

Esa mañana transcurrió todo de forma normal, Pantoja guardaba sus comics en la bóveda del sótano, Frost preparaba la lista del mes mientras escuchaba música medio emo, Dwarf y Dark discutían sobre temas políticos y demás, Vale y Yuano GL se ponían sus anillos de GL y jugaban con ellos, Lyoko y Gaider planeaban cuando ir a las tiendas de comics y como conseguir autógrafos de artistas mexicanos, Maya y Rich platicaban de comics de Vertigo y otras obras literarias, Ántrax pulía sus armas y su traje de Batman recién comprado, Deaky checaba otras cosas de su trabajo mientras preparaba las colecciones de fans y por último Lord Darksoul estaba entretenido leyendo algunos comics de Blackest Night para preparar el Jueves Oscuro próximo.

Estaban todos reunidos, ya que a medio día el Director General del sitio me introduciría como nuevo miembro de La Covacha, si, los veía a todos… menos a SpiderGámez.

En la mesa de juntas de la sala de reuniones empezamos a sentarnos, ya casi era hora, estaba nervioso y emocionado, mas que nada porque no conocía a ese misterioso Director General, todos me saludaron, algunos como Gaider mas efusivamente que otros (como Dwarf ), pero lo mas extraño de todo era que Gámez aun no llegaba, le preguntaron a Lord si sabia algo al respecto, lo negó rotundamente, luego a los covachos durangueños, simplemente dijeron que el no viajo con ellos, nadie había tenido contacto con el en días, no contestaba en el messenger, no comentaba en el foro, no se aparecía ni en el twitter ni en el facebook, algunos lo atribuían a su trabajo, tal vez salió de la ciudad, cuando me preguntaron a mi algo evitó que hablara, Gámez había llegado.

Era casi la hora de la junta, así que paso de largo, no saludo a nadie, se veía cansado, un sudor frío le recorría la frente, sus ojos estaban muy abiertos, su boca estaba entreabierta y tenia los labios resecos y partidos, llevaba lodo y tierra en los zapatos, su ropa estaba sucia y algunas ramas colgaban de su cabello. No contesto a nada que se le preguntara, solo se sentó, agacho la cabeza y empezó a murmurar algo sin sentido, todos nos paramos a ver que pasaba con el, pero en ese entonces se abrió la puerta de la oficina del Director General, ahí estaba, no podía creer quien era, su sola presencia nos paralizo a todos, nadie se movió, solo Gámez, se levanto poco a poco, note un poco de sangre que le caía de una mano, nadie pudo hacer nada, se abalanzo contra el Director y lo mordió en el brazo.

Todos nos sorprendimos aun mas, la sangre me salpico en el rostro, Maya grito mientras algunos se apresuraron a detener a Gámez, era demasiado tarde, el director estaba muerto, su corazón arrancado y su victimario totalmente descontrolado.

No sabia que hacer, creo haber escuchado a lo lejos un grito, me parece que fue DwarfCorran, es un puto zombie”, algunos le hicieron caso puesto que escuche los ruidos mientras corrían, Pantoja y Ántrax trataron de contenerlo, pero era demasiado fuerte, sentí como Gaider me tomo del brazo y me alejo de ahí, lo ultimo que vi fue como SpiderGámez los atacaba, salí corriendo y escuche el arma de Ántrax detonarse varias veces, gritos ensordecedores de dolor se escucharon por todo el edificio.

Subimos al siguiente piso, estábamos en la sala donde ponían películas y series, de pronto luces color rojo empezaron a iluminar el lugar, una sirena sonó por 5 minutos y después se calló, “es la alarma del edificio” me dijo Gaiderahora las puertas están selladas, no podemos salir ni nadie puede entrar

¿Cómo? –Le pregunte muerto de miedo- ¿Estamos encerrados con esa cosa?

Gaider: Hasta donde yo se si, hay un código para abrir las puertas, pero no lo tengo, solo los administradores lo poseen, tenemos que encontrar a alguno de ellos.

Los administradores del sitio; Deaky, Vale y Gámez tenían ese status en el blog, Yuano GL, Dark Spider y Lyoko en el foro, teníamos que encontrar a alguno de ellos para poder salir, pero no sabia a donde habían ido, solo nos quedaba buscar cuarto por cuarto.

Los celulares no funcionaban, intente marcar a los covachos o a las autoridades locales, pero gracias al sistema de emergencia todas las señales eran bloqueadas, solo podías comunicarte desde el cuarto de pánico del edificio, el cual estaba junto a la bodega del sótano.

Gaider y yo salimos del cuarto con cuidado y sin hacer ruido, las luces ahora estaban muy tenues, de color rojo, no podíamos ver gran cosa, seguimos por un pasillo hasta el Cuarto de Internet, una sala con computadoras personales para cada miembro del blog, buscamos alguna con conexión, pero todas estaban sin red; nos disponíamos a salir cuando toque una mesa, sentí que algo me había mojado la mano, no podía ver bien que era, pero no era agua, parecía como… ¿sangre?, me sentí enfermo, era sangre real, de alguien, camine hacia atrás lleno de miedo, mientras Gaider trataba de tranquilizarme, al final tropecé con algo y caí, ese algo hacia ruido, era Lord Darksoul quien estaba herido y sangrando de una pierna, nos contó su historia.

Lord: Fui de los primeros en correr cuando vi lo que pasaba, Dwarf, Maya y Rich iban adelante, pero voltee y los vi a ustedes dar vuelta hacia acá, debido a eso tope con una pared, cuando intente recuperarme Pantoja estaba frente a mi, seriamente herido, lo ayude a levantarse y salimos de ahí, le pregunte por Ántrax, me dijo que se había quedado, le grito que escapara, que el lo detendría lo mas que pudiera, mientras activó el sistema de seguridad, el sabia que esa cosa no debía escapar de aquí. Así que se fue de ahí, sabia que debía quedarse a ayudarlo, pero lo hirió y mordió muy fuerte, era demasiado para ellos; necesitamos ayuda.
De repente empecé a ver como Pantoja empezaba a tener convulsiones, sus ojos empezaron a llenarse de sangre, trate de ayudarlo, pero no pude, era demasiado tarde, el enano tenia razón, Gámez se convirtió en un zombie y le hizo lo mismo a Pantoja.

Mientras contaba esto trate de alejarme, pero Lord me sujeto fuertemente con su brazo.

Lord: Y luego me mordió, me arranco un pedazo de la pierna, se abalanzo por mi corazón, pero logre quitarme a tiempo, lo golpee lo mas fuerte que pude y salí de ahí, no podía creer que esto nos pasara a nosotros, pero lo peor de todo, sabia que tarde o temprano me pasaría a mi también, siento como me invade la infección, se que pronto me convertiré en uno de ellos, por favor, mátenme antes de que sea tarde.

Nos mostró una pistola que había tomado de Pantoja, un arma que Ántrax le había dado, sabia que no podría hacerlo, Gaider tomó el arma, pero tampoco pudo, no sabíamos que hacer, de repente Lord empezó a cambiar, empezamos a correr, pero chocamos con algo, Lord se lanzó contra nosotros, entonces su cabeza voló en mil pedazos, no habíamos chocado con algo, era con alguien, Ántrax estaba ahí y había matado al zombie Lord.



Ántrax estaba ahí, parado frente a nosotros, con su escopeta había destruido la cabeza de Lord, esperando que así su forma zombie no se levantara jamás, entonces cayó, estaba seriamente herido también.

Gaider: Ántrax, ¿Estás bien? Gracias por salvarnos, ¿También tuviste que matar a Gámez?

Ántrax: Si, pero no estaba solo, no nos estamos enfrentando a un zombie, hay otras criaturas, tengan cuidado, yo no podré seguir, tengo demasiadas heridas, tomen mi mochila con armas y lleguen al Cuarto de Pánico, ahí estarán a salvo, váyanse ahora, no quiero ser zombie o algo así, por lo que active esta bomba que me quemará por completo en unos minutos.

Pero, ¿que otras criaturas? ¡¡Responde por favor!! (Grite horrorizado).

Gaider: Es demasiado tarde, esta muerto también, tenemos que movernos rápido, ¡¡la bomba esta a punto de estallar!! ¡¡Vámonos!!

Nos fuimos de ahí con la mochila, Ántrax era el encargado de la seguridad de el edifico de la Covacha, cuando estuvimos lejos de ahí escuchamos la explosión, el calor del fuego incluso llegó a nosotros, no teníamos opción, teníamos que bajar hasta el Cuarto de Pánico para salvarnos.

Llegamos al siguiente piso debajo de la sala de reunión, era el sitio preferido de Dwarf y Dark, televisores en una pared, estantes con libros en la otra, ahí podían leer, ver noticieros o incluso varias series al mismo tiempo, una mesita de café en medio de la sala, con sillones reclinables a su alrededor era lo que veíamos, al parecer el lugar estaba solo, revistas políticas estaban en la mesita

El reloj mostraba las 5 de la tarde, me parecía que habíamos pasado apenas 10 minutos huyendo, no horas, pero no le di mas importancia; mientras atravesábamos, el lugar vimos a lo lejos correr a dos figuras, nos ocultamos tras los sillones, estaban siendo perseguidos por dos seres con forma canina, uno se paro, empezó a olfatear, se detuvo junto a un televisor y lo vimos mejor, no era un perro común… era un lobo.

Poco a poco se acercaba a nosotros, se detuvo y soltó un aullido, entonces amenazadora mente mostró los colmillos, sabia que nos había encontrado, era una criatura furiosa, grande y negra, tenia una araña roja en el pecho, eso me pareció raro, mientras se acercaba Gaider trataba de encontrar algún arma que nos sirviera en la mochila de Ántrax, pero estaba muy nervioso, al igual que yo, de repente el sillón donde estábamos salió volando, el lobo ahora tenia forma humana y atrás de el llegaba su compañero, un lobo pequeño y regordete, pero igual de atemorizante, no podíamos hacer nada, era seguro que nos matarían.

Un disparo sonó, el lobo negro fue herido en el hombro, todos volteamos a ver que había pasado, ahí estaban Vale y Yuano GL, cada uno con una pistola en la mano, las reconocimos enseguida, eran Rudo y Cursi, los revólveres favoritos de Yuano. Gaider y yo aprovechamos la confusión para salir de ahí, mientras los duranguenses disparaban a los lobos al momento que estos se lanzaban contra ellos, nos escondimos en un armario, escuchamos disparos, Yuano decía “déjame al jotito sureño” y ValeOK, me toca el izquierdoso”, después aullidos y gritos de dolor, hasta que todo se volvió silencio, no sabíamos que hacer, la mochila con armas estaba ahí afuera y en ese cuarto solo había mas libros, no teníamos ninguna otra salida, nos armamos de valor y salimos, ahí estaban los cuerpos de los cuatro, Yuano y Vale muertos por las heridas, mientras los lobos empezaron a tomar forma humana, el lobo con la araña roja era Dark Spider, mientras el otro lobo enano era Dwarf, ¿Qué estaba pasando en la Covacha? No podíamos saberlo, ni nos preocupamos en descubrirlo, solo queríamos salir de ahí con vida.

Bajamos otro nivel, estábamos en el Salón de los Registros, ahí Deaky y Pantoja tomaban nota de los comics, recibían el correo de los lectores y se preparaban algunos post, Gaider me contó que a veces incluso Rich llegaba ahí a ayudar, con datos de anime y manga, el lugar parecía una biblioteca, estantes con carpetas, cada una con su año, editorial, tratado y demás información, un lugar fascinante, con comunicación directa a el Baúl del Comic, tratamos de establecer el enlace, pero igual que antes, todo estaba bloqueado.

Ahora íbamos mejor preparados, tomamos cada uno un arma semiautomática de la mochila, y nos preparamos para lo peor, después de todo lo que habíamos visto, teníamos que disparar cuando fuera necesario. Dimos vuelta a la pared y vimos algo que nos dejo helados, Lyoko y Deaky estaban amarrados contra la pared tanto de las muñecas como de los tobillos, tenían extraños símbolos en sus pechos, escritos con sangre, estaban apenas concientes, tratamos de liberarlos, pero las sogas empezaron a transformarse en serpientes que nos lanzaron mordidas venenosas. Vimos como de Deaky salía sangre de sus ojos, esta empezó a flotar y llenó una copa que estaba en el aire, otra copa fue llenándose con la sangre de Lyoko, alrededor de las copas empezaron a verse manos a las cuales les siguieron los brazos, para nuestra sorpresa los cuerpos completos de dos personajes se formaron, Maya y Frost, pálidos y demoníacos, nos sonrieron para mostrar sus largos colmillos, los dos eran vampiros.




El edificio estaba a oscuras, solo la luz roja de las lámparas de emergencia nos dejaba ver algo de lo que pasaba, Deaky y Lyoko estaban muertos atrás de nosotros, desangrados para alimentar a dos covachos vampiros, Maya y Frost.

No sabia que hacer, estaba temblando, dispare mi arma, los seres enfrente de nosotros simplemente se transformaron en humo, al acabarse las balas tomaron su forma de nuevo, de repente recordé algo que Frost me había dicho una vez en Internet cuando platicábamos sobre cosas sobrenaturales “ja ja, no pueden dominar a menos que los veas a los ojos”, así que agache mi mirada, pero era demasiado tarde para Gaider, Maya lo tenía en trance, no sabia que hacer, cuando Frost habló.

Frost: Veo que han llegado lejos, no esperaba tanto de ustedes, siempre CREI que Ántrax seria el ultimo en quedar de pie, pero bueno, espero que tu sangre sea igual de sabrosa.

Maya se fue acercando a Gaider poco a poco, literalmente esta flotando hacia el, mientras vi como Frost hacia lo mismo hacia mi, aquí terminaba todo, no podía mas que llorar y maldecir mi suerte, sabia que con los huevos o con otros esto no estaría pasando, sabia que con ellos tendría oportunidad de vivir.

Sentí movimiento en mi espalda, la mochila de Ántrax se movía, abrí los ojos y antes de que pudiera voltear una ráfaga de fuego quemaba a Frost, para después dirigirse a Maya, sus gritos de dolor llenaron ese piso, veíamos como se quemaban, Deaky y Lyoko usaron sus ultimas fuerzas para tomar un lanzallamas de la mochila, ya que Lyoko pudo matar a una de las serpientes que tenia aprisionada la mano de Deaky para que el tomara el arma. Logramos bajarlos de ahí, pero era tarde, habían perdido mucha sangre, estaban exhaustos, Deaky nos dio su clave del blog y Lyoko la del foro.

Lyoko: Necesitaran ambas para abrir la salida secreta que esta en el Cuarto de Pánico.
Deaky: Tienen que girar las dos llaves que les darán al meter la clave en la base central, al mismo tiempo.

Después de esto murieron, mi reloj mostraba las 10 de la noche, ¿acaso caí en el trance de Frost? No lo se, el tiempo pasaba muy rápido, es demasiado extraño, pero deje estos pensamientos para mi, no quería preocupar a Gaider o entorpecer nuestra huida, teníamos que llegar, solo faltaba un piso mas hacia abajo.

Bajamos las escaleras, los ascensores no servían, todos los demás covachos estaban muertos, el Director General también, no podía dejar de pensar en sus muertes: Gámez como zombie, muerto por Ántrax, Lord fue disparado en la cabeza por Ántrax para salvarnos, para después el suicidarse con la bomba que esperamos haya acabado con Pantoja, hecho zombie por la mordida de Gámez; Dark y Dwarf finiquitados como hombres lobo en la batalla con Yuano GL y Vale, quienes también perecieron ahí, Lyoko y Deaky desangrados por Maya y Frost, los vampiros que quemaron antes de morir, solo Gaider y yo estamos con vida, ese pensamiento me invade mientras vemos el Cuarto de Pánico, solo Gaider y yo estamos vivos, lo pienso mientras abrimos la puerta, pero al final me llega una pregunta, pero… ¿y Rich?.

Realmente no había tomado en cuenta lo que le paso a Rich, no lo habíamos visto en todo el edificio, esperaba que no hubiera muerto con la explosión o comido por los hombres lobo, llegamos a la consola principal, accedimos a la base central y colocamos la clave, en la pared de la izquierda y de la derecha se abrieron dos compuertas, ambas tenían una llave dentro de una vitrina, las rompimos y empezamos a buscar donde colocar las llaves, eso no nos lo dijeron, en una mesa al fondo del lugar vimos las entradas, justo arriba estaba un monitor que mostraba las cámaras de seguridad del lugar, el piso quemado por la bomba de Ántrax, los cadáveres que vimos, pero afuera del edificio no había conmoción alguna, parece que no hubiera pasado nada, no lo podía creer, pero realmente no me interesaba, solo quería salir.

Colocamos las llaves y las giramos al mismo tiempo, en el centro de la sala se abrió un hueco, del cual empezó a subir un pedestal, ahí estaba un sillón, estaba realmente oscuro y no podía ver bien, pero parecía como si alguien estuviera sentado allí.
Un fuerte olor a azufre lleno el lugar, la figura en el sillón empezó a iluminarse, una luz roja mostró a este personaje, otra sorpresa mas en esta noche, un demonio estaba sentado ahí, pero un demonio conocido… Richard Zya.

Rich: Gaider, que sorpresa, sinceramente pensé que serias el primer en caer, no me imagino como escapaste de Dwarf o de Frost, lamento decirte que no te necesito.

Hizo un ademán con su mano, chasqueo sus dedos y Gaider empezó a arder, gritaba por el dolor de la quemadura de las llamas, intente apagarlas pero no podía, lagrimas salieron de mis ojos, el fuego no me quemaba, pero a Gaider si, algo me tomo y me lanzo a la pared, era Rich.

Rich: No tiene caso que intentes salvarlo, no podrás hacerlo, no tienes algún poder en todo este edificio, ni amigos, ni compañeros, estas solo.

El tenia razón, era el nuevo del lugar, realmente no conocía a ninguno de ellos en persona hasta ese día, estaba desolado, perdí toda esperanza, cuando algo paso, el cuerpo quemado de Gaider tomo una botella de la mochila de Ántrax, no creí que el agua pudiera ayudarlo, pero entonces la lanzo hacia Rich, el agua empezó a quemar al covacho demoníaco, al fin lo comprendí, era agua bendita, Ántrax si estaba preparado para todo; ahora Richard era el agonizante, podía ver como partes de su cuerpo caían, se estaba haciendo pedazos, mientras las llamabas dejaban a Gaider, al sentirme libre corrí hacia el, me sonrió con su ultimo suspiro, ahora yo era el único sobreviviente, un covacho novato, un covacho desconocido, mi corazón se lleno de sentimientos, ira hacia los que causaron esto, felicidad egoísta porque quería vivir y lo hice, miedo por el recuerdo de este día, amor por la familia que me esperaba, compasión por los que me ayudaron a salir y no lograron acompañarme, voluntad para seguir adelante, esperanza para seguir viviendo, mi corazón estaba lleno de estas sensaciones, hasta que algo atravesó de mi pecho y lo sacó, sentí como sus latidos me abandonaban, veía una mano llena de sangre, con mi corazón latiendo en ella, con 7 colores en el, no podía creerlo, había llegado tan lejos, pero no lo había conseguido, no había sobrevivido… a la última noche de la Covacha
Desde Torreón para el mundo por Alejandro García Etiquetas: ,

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